| LA NARIZ PARTIDA O LABIO LEPORINO: TODO LO QUE USTED DEBE SABER |
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La nariz partida o labio leporino es un rasgo congénito
en la raza del pachón navarro, aunque no exclusivo. Los ingleses
llegaron a denominar al antiguo perro de muestra ibérico
"doble nose", nariz doble. La llamada nariz partida se
da también en las razas cóncavas o ultracóncavas.
Así que a los perros de muestra llegó del encuentro
que permitió su 'invención' medieval entre perros
de presa y sabuesos.
Aparte la cuestión filogenética, a los puristas del
antiguo perro español de muestra nos da igual el cachorro
que nace de una forma como de la otra en la misma camada. Lo importante
es que se muestre de acuerdo a lo que queremos conservar y engrandecer
que es el perro polivalente trotador. De hecho , apenas hemos escrito
sobre la nariz doble. Pero he aquí que al cazador moderno,
llega a nuestra casa pidiendo perros de nariz partida en un 75 %
de las ocasiones, seguramente porque es desconocedor de algunas
dificultades en la crianza asociadas al carácter genético.
Nosotros desde nuestra marca "Alajú" siempre hemos
preferido reforzar el mensaje de perro autóctono, polivalente,
rastreador y venteador, duro en la maleza, trotador, cazando en
la distancia... Perros recios de media talla, rectangulares y trotadores,
de pelaje áspero y comportamiento rústico. Son los
mensajes de la diferencia.
La experiencia en "Alajú" se refiere a la cría
de más de mil ejemplares de pachones navarros en un programa
de cría que incluye la nariz partida o labio leporino como
característica tradicional de la raza y rasgo asumido como
de referencia en la conservación del tipo tradicional.
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| Es oportuno que -tras una experiencia sin
precedentes en la cría de la raza- analicemos detenidamente
-con datos, no con opiniones- los aspectos que más le interesan
al cazador inteligente sobre este detalle. |
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| Tradición versus malformación |
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Para los cazadores españoles la nariz partida de nuestros
perros de muestra fue sobretodo una tradición. También
es un rasgo diferencial en la diagnosis de la raza de los perros
perdigueros y pachones. Es una característica, entraña
un defecto, pero la tradición en nuestras razas pesa. La
doble nariz pesa tanto como la tradición española
de despuntar el rabo... El labio leporino es considerado en la especie
humana una malformación. Es relativamente frecuente, siendo
aproximadamente el 15% de todas las malformaciones; con una frecuencia,
asociado o no a paladar hendido, entre 0,8 a 1,6 casos por cada
1000 nacimientos de niños. El sexo masculino se encuentra
más afectado, en una relación de 7:3, con un predominio
del labio hendido unilateral sobre el bilateral, y con mayor frecuencia
el lado izquierdo que el derecho; siendo la malformación
más frecuente el labio leporino asociado al paladar hendido,
que cada uno por separado; de tal forma que la asociación
más frecuenten humana es el labio leporino unilateral total
con fisura del paladar.
En realidad, la nariz partida de nuestros perros puede equivalerse
al labio leporino, que es un hórrido defecto congénito
que se presenta en la especie humana, corregido mediante cirugía
en los niños recién nacidos y con técnicas
educativas en las personas gangosas. Quizá por un sentimiento
humanizante, en la cinofilia oficial internacional la nariz partida
está prácticamente proscrita, incluso en razas que
la presentan con frecuencia. El estándar del Perdigueiro
portugués descarta el labio leporino y está contemplado
como defecto eliminatorio también en el Braco de Auvernia,
en el Braco francés y en Pointer inglés. En el Boxer,
Bulldog o razas afines ya ni se cita como probable ni en los estándares
raciales.
En España, el rasgo de nariz partida fue obviado en las
exposiciones caninas de finales del XIX. Seguramente, con la certeza
de que el carácter complicaría la crianza de la raza,
los pachones premiados lo fueron de nariz entera normal. La llamémosla
"moda" comenzó en el siglo XX, donde se reavivó
la idea tradicional de que los perros de doble nariz tenían
dobles vientos, pero ahora sabemos a ciencia cierta que no es así.
El Sr. Sanllehi, en su publicado borrador de estándar para
el Pachón Navarro, expuso en los años 70 aceptar la
tradición de la nariz partida pero no fomentar el labio leporino
o los incisivos visibles. Como veremos más adelante, intentar
introducir una gradualidad a esta malformación es imposible.
Actualmente se acepta -en términos embriológicos-
la teoría de la interrupción de la migración
mesodérmica; o bien, no llegó en cantidad suficiente
para conformar la boca y los procesos maxilares laterales, no teniendo
la oportunidad de fusionarse al proceso frontonasal, causando en
unos casos hendidura labial o conjuntamente hendiduras en el labio
y el paladar. La cirugía del labio hendido es uno de los
mayores retos en la cirugía plástica humana moderna,
aunque en veterinaria no se practica ni tiene interés.
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| Embriología del labio y del paladar
hendido |
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Para comprender la producción de estas deformidades congénitas,
es importante conocer la embriogénesis normal de la cara
y el cráneo. El centro topográfico del desarrollo
facial es el estomodeo o boca primitiva, alrededor del cual se forman
prominencias y surcos que, al crecer y diferenciarse, dan lugar
a las estructuras que forman la cara.
- Los procesos nasomediales participan en la formación
de la porción medial del maxilar superior, del labio y
del paladar primario (prolabio, premaxilar y parte medial anterior
del paladar). Los procesos nasolaterales dan origen a la porción
lateral maxilar.
- Los procesos maxilares crecen hacia la línea media, acercándose
a los procesos nasales, los cuales, a su vez, han crecido hasta
tal punto que la porción inferior del proceso frontal,
situado entre ellos, desaparece por completo y ambos procesos
nasomediales quedan en contacto. Los procesos nasolaterales se
mueven hasta ponerse en contacto con los procesos maxilares en
ambos lados.
- La hendidura labial resulta de un error, en grados variables,
en la unión de los procesos nasomedial y nasolateral. El
paladar hendido asociado es secundario a la alteración
del desarrollo del labio. El cierre palatino es impedido por la
lengua, que, a su vez, se encuentra obstaculizada por el gran
proceso mediano, o prolabio, y es producido por el exceso de crecimiento
compensatorio de la hendidura labial. Por ello, el paladar hendido
ocurre más frecuentemente en casos de hendidura labial.
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| Causas y heredabilidad |
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Dada la variabilidad en el espectro clínico de estas alteraciones,
se infiere que se trata de genes menores que actúan por acción
aditiva, constituyendo lo que se denomina herencia poligénica
o continua. La heredabilidad es tanto mayor cuanto más extensa
sea la lesión, lo cual ha sido corroborado en animales de
experimentación.
En innumerables estudios clínicos, los factores etiológicos
en el labio leporino, con paladar hendido o sin él, no se
pueden determinar con exactitud, por lo que la medicina se limita
a clasificarlos como de tipo "hereditario multifactorial"
dependiente de múltiples genes menores con tendencia familiar
establecida, sin seguir ningún patrón mendeliano en
el 90% de los casos. Estos representan el resultado de interacciones
complejas entre un número variable de genes menores y factores
ambientales, por lo general desconocidos. Dichos genes predisponentes,
cuya acción y número son difícilmente identificables,
actúan según la teoría de la predisposición
genética (poligenia).
Los criterios de la medicina humana para interpretar este tipo
de herencia son rigurosamente coincidentes con nuestra experiencia
en la cria de perros navarros:
- La frecuencia de la malformación genética varía
en las diferentes poblaciones de acuerdo con su carga genética
propia.
- La malformación es más frecuente en los parientes
de los sujetos afectados.
- Existe una gran gama clínica de variedad e intensidad
de estas malformaciones.
- El riesgo de presentar una malformación un familiar es
mayor cuanto más grave es la malformación y aumenta
a medida que lo hace el número de sujetos afectado de la
familia.
- Existe predisposición en cuanto al sexo; es más
frecuente hallarse afectados los varones (en los machos) en el
labio y paladar hendido, mientras corresponde a la mujer (las
hembras) el presentar con más frecuencia el paladar hendido.
En medicina humana se han enunciado algunas causas predisponentes
y cuadros asociados que nosotros no hemos podido comprobar en
perros:
- Determinadas malformaciones tienen una predisposición
estacional.
- Dentro de los factores ambientales se incluyen la hipoxia (tabaco,
altitud), alcohol, talidomida, etc.
- Un 3% de las fisuras palatinas forman parte de un síndromes:
sordera, hipoplasia del ala nasal, heterocromía del iris.
- La edad de los progenitores se ha relacionado con mayor índice
de afectación, y dentro de ellos particularmente la edad
del padre.
Sin embargo en la cría de nuestros perros pachones confirmamos
el rasgo que explica un informe médido de la universidad
de Málaga para la S.E.C.P.R.E. (asociación médica
especialista) :
- "Las malformaciones asociadas a labio y paladar hendido
son más frecuentes faciales y/o locales, frente a las sistémicas
(esqueléticas, cardiovasculares,...)"
Está demostrado que los ejemplares caninos con la llamada
nariz partida o labio leporino, en cualquiera de sus manifestaciones,
llevan aparejado un desencaje mandibular y son generalmente prognáticos
(belfo) o enognáticos (picón), cosa que el criador
no puede corregir pues una característica arrastra a la otra.
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Aspectos morfológicos
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- La nariz partida entraña orificios nasales más
abiertos,
- La nariz partida se presenta generalmente en ejemplares de perfil
recto o cóncavo de ejes craneofaciales convergentes o paralelos.
Comunica también mirada estrábica en muchos ejemplares
y una expresión de pocos amigos.
- La nariz partida se presenta más frecuentemente en los
machos que en las hembras, En las hembras es más frecuente
el paladar partido, que las hace inviables en la especie canina.
De forma que la población menos frecuente en los nacimientos
de nuestra raza es precisamente la de hembras de nariz hendida,
que es por contrario una combinación de las más
demandadas por los cazadores.
- El labio leporino muy abierto es un estorbo en la caza sobre
terrenos enmarañados,
- La nariz partida lleva aparejado un desencaje mandibular y los
ejemplares que la ostentan son generalmente prognáticos
(belfo) o enognáticos (picon), en diferente grado.
- La nariz partida conlleva a veces ejemplares de medio paladar,
lo que dificulta su cría y complica el comportamiento del
perro adulto a la hora de comer y respirar en esfuerzo.
- El labio leporino además entraña la exposición
de los dientes incisivos, que en los cachorros no se ve, aunque
se hará más evidente en los perros cuando mudan
la boca y se hacen adultos, lo que para algunos propietarios resulta
repugnante.
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| En medicina humana, el labio leporino es una malformación
más frecuente en los varones corregida quirurjicamente. |
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| Heredabilidad |
- El labio leporino, con paladar hendido o sin él, la medicina
se limita a clasificarlo como de tipo "hereditario multifactorial"
dependiente de múltiples genes menores con tendencia familiar
establecida, sin seguir ningún patrón mendeliano
en el 90% de los casos.
- La heredabilidad es tanto mayor cuanto más extensa se
presente,
- Esta característica se presenta con más o menos
intensidad, desde el labio completamente leporino a la incisión
nasal o una simple hendidura medial en la trufa, pero resulta
una combinación poligénica por lo que es imposible
establecer una selección aislada del carácter.
- El labio leporino o nariz partida se presenta con más
frecuencia en ejemplares con precedentes familiares más
numerosos y es más frecuente cuanto más intenso
es el labio leporino. De manera que ejemplares de nariz normal
tienden a dar hijos normales. Los ejemplares que manifiestan el
labio leporino generalmente tienen descendientes con mayor frecuencia
o en su mayoría de nariz partida.
- Aproximadamente, se puede establecer entre nuestras líneas
de sangre que entre un 15 a 20 % de los ejemplares de la raza
presentan el carácter labio leporino con o sin el paladar
hendido, con mayor o menor intensidad. En camadas, puede repartirse
entre el 0 y el 80 por ciento de los cachorros.
- La nariz partida lleva asociado en algunos ejemplares una manifestación
de torso plano, con depresión esternal y costillar corto
que hace inviables frecuentemente a los cachorros neonatos.
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| Crecimiento retrasado en los cachorros con labio
leporino. |
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| Aspectos prácticos |
- Los perros de nariz partida nacen frecuentemente con paladar
abierto y mueren en los primeros días.
- Los que tienen paladar cerrado succionan peor y su crianza es
un calvario... Siempre pierden peso con arreglo a sus hermanos
de camada, maman con más dificultad y desde un principio
llevan peor la lactancia, con lo que frecuentemente se encalostran
mal. Se crían pequeños, retrasados, más débiles
y generalmente necesitan desde muy pronto ayuda artificial. Comienzan
a igualarse con sus hermanos de nariz normal tras cuatro o cinco
semanas de alimentación sólida.
- Los perros de doble nariz suelen ser cóncavos o cuando
menos de perfil facial recto y esto fascina a los cazadores, lo
del hocico remangado, porque comunica al perro una visión
frontal y un espiritu ventor.
- Los nasogramas practicados demuestran que la trufa y los hollares
de los perros con nariz partida son mayores que los de nariz normal.
Sin embargo, el caño nasal es más corto y a menudo
se dificulta la respiración. Está demostrado que
las razas de hocico corto tienen una mecánica de termo-ventilación
más deficiente y su vida suele ser más breve.
- Frecuentemente, se ha asociado la nariz partida o doble con
perros de más vientos, aunque en la práctica y tras
una experiencia de más de veinticinco años y nueve
generaciones podemos afirmar rotundamente que no hay diferencias
de olfato, comportamiento en la caza y prestaciones entre los
pachones de nariz normal y los de labio leporino.
- La hendidura nasal de los perros de nariz partida deja expuesta
gran parte de la mucosa nasal y provoca erosiones en exceso y
riesgo de infecciones.
- Algunos ejemplares de nariz hendida presentan una pequeña
oquedad sobre los alveolos dentarios de los incisivos centrales
superiores, que con frecuencia se llena de cuerpos extraños
restos de comida o espiguillas y que es necesario extraer regularmente
con una pinza. La operación es un poco delicada, debe hacerse
frecuentemente, aunque desagradable para el dueño y atemorizante
para el perro que a veces toma resabios.
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| Aspectos raciales |
- La nariz partida siempre ha sido una tradición en los
antiguos perros ibéricos de muestra y como tal creo que
hay que conservarla; solo como una tradición, no como una
obsesión y menos aún como una bandera.
- El cazador medio que se ve atraído por la raza de pachones
navarros cae en una contradicción frecuente: busca aspectos
funcionales en un perro de trabajo, trotador, dócil, rastreador,
cobrador, cazador en la distancia, etc. Y sin embargo exige del
criador este aspecto morfológico que nada tiene que ver
con el rendimiento en la caza.
- la nariz partida es también la ventana del fraude. La
nariz partida o doble ha resultado ser la coartada que han buscado
los vendedores profesionales de perros para dar cruces de pointer
por Pachón.
- El carácter nariz partida abre la puerta a cruzados de
pointer con la nariz partida, con patente de pachón. Es
famosa la práctica de los de siempre: cuando los cachorros
nacen con doble nariz, le amputan el rabo y lo venden como pachón;
en caso de nacer con nariz entera, le dejan cola entera y va al
cazador como pointer. Está documentado y hay muchos testigos
en el sector de este fraude.
- El cazador sujeto a este fraude racial defiende con frecuencia
este tipo de perros cruzados porque "caza bien", pero
lo cierto es que los cruzados no cazan con arreglo al patrón
racial de trabajo que debe esperarse del legítimo pachón
navarro.
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